Ricardo Darín rueda en un barrio marginal de Buenos Aires “Elefante Blanco” con Pablo Trapero


El rodaje del filme “Elefante Blanco”, una coproducción hispano argentina de Pablo Trapero, ha llevado al conocido actor Ricardo Darín al asentamiento popular de Ciudad Oculta, un barrio deprimido en la zona sur de Buenos Aires.Los pobladores de esta “villa”, como se llama en Argentina a los asentamientos de viviendas precarias, se convirtieron en actores “agradecidos” de que se les tome en cuenta, destaca hoy a Efe el cineasta argentino Pablo Trapero, en los últimos días de filmación.
“Elefante Blanco”, nombre que alude a una faraónica obra pública inconclusa, retrata las vivencias de dos sacerdotes “villeros” u obreros -encarnados por Darín y el belga Jérémie Renier- en su trabajo en un barrio marginal.
La Ciudad Oculta toma su nombre porque fue tapiada durante los años setenta por la dictadura militar de entonces para evitar que la miseria se viera desde la vecina autopista que conduce al aeropuerto internacional de Ezeiza.
Ahora, este filme producido por la española Morena Films y las argentinas Patagonik y Matanza, muestra a sus habitantes interpretándose a sí mismos.
“No son actores haciendo de gente de Ciudad Oculta, son realmente de la Oculta”, destacan los miembros de la producción mientras preparan una toma nocturna, al tiempo que Trapero remarca el “agradecimiento que ellos sienten por el espacio que la película les brinda”.
“Ahora mismo hay una persona, uno de los vecinos, que está intentando armar un taller de actuación, y otro que quiere hacer un taller de cine”, explica.
El cineasta está maravillado porque “el encuentro de los mundos del que habla la ficción también sucede ahora, en la realidad”.
Para rodar en esta barriada, la producción tuvo que contactar con un “puntero político”, un personaje respetado en el asentamiento que facilita el acceso al equipo, mientras que otros miembros vigilan el rodaje.
“Cuando expuse el guión al equipo la duda era cómo íbamos a enfrentar el desafío que significaba filmar en una villa”, reconoce Trapero.
La historia de “Elefante Blanco”, “es el encuentro entre la fe relacionada con Dios y la fe que no tiene que ver con lo religioso”, asegura Trapero. El punto de vista complementario lo introduce el personaje de Luciana, una asistente social atea interpretada por Martina Gusman, esposa del cineasta.
El director argentino, que en filmes como “Carancho” (2010) o “Leonera” (2008) trató otros temas sensibles, como el fraude en el cobro de seguros o la situación de las madres en prisión, confía en el poder del cine para “dar cosas en lo cotidiano”.
“En el caso de ‘Leonera’ se promulgó una ley que protegía a las madres en las cárceles y hace poco salió otra, que se llama “Ley Anti-Carancho”, matiza Trapero.
Algo que también está pasando, en menor escala, con esta película. “La gente se siente conmovida por mundos que de otra manera les resultaría difícil conocer”, explica.
“Elefante Blanco” llegará a las salas en España y Argentina entre mayo y junio de 2012.

Fuente: ABC

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