Las diez mejores películas latinoamericanas del siglo


Para cualquier cineasta o aficionado al cine en general es difícil cualificar y cuantificar en una lista las diez mejores películas que haya visto en su vida, o las diez mejores películas filmadas en Latinoamérica en los albores del siglo XXI. Mi intención solo es plantear una guía de los mejores trabajos producidos en nuestra Región, como aliciente para los nuevos cineastas y realizadores. Desde luego que cada cual puede elaborar la suya, y no habrá dos iguales.Ciudad de Dios (Brasil, 2002)
Cinta prodigiosa y muy hábil en el manejo de recursos técnicos como la fotografía y la iluminación, que en su mayoría fueron supervisadas por la mirada soberbia y acuciante del director Fernando Meirelles, que contó la historia de una de las favelas más pobres y violentas de Río de Janeiro, desde la década de los 50 hasta la actualidad. La película destaca por el costumbrismo y la autenticidad de los personajes, como, Buscapé, Cavellera y Angélica, quienes aportan sabor carioca y juventud a un relato colmado de agresiones entre pandillas y comunidades que se degradan por la indiferencia del Estado. Film reconocido internacionalmente con la India Catalina a la mejor película en el Festival de Cine de Cartagena. Además tuvo cuatro nominaciones al Oscar, entre ellas mejor director y escenografía.

El secreto de sus ojos (Argentina, 2009)
Relato de tintes policíacos en el que se narran dos historias de amor paralelas: una envuelve el recuerdo y la muerte, la otra involucra a las clases sociales y la alcurnia. Esta cinta es considerada en muchos planos como la mejor que se ha filmado en Argentina desde La historia oficial, de Luis Puenzo, en 1986. Cuenta con un reparto brillante, encabezado por Ricardo Darín y Soledad Villamil, quienes protagonizan una historia de amor dividida por los estratos, y añejada por años de distancia, como los personajes garciamarquianos de Florentino Ariza y Fermina Daza. Cinta espléndida en aspectos como la narración, los diálogos, la fotografía, el sonido y el maquillaje. Esta película obtuvo el segundo premio Oscar como film extranjero para Argentina, después de haberlo ganado La historia oficial.

Amores perros (México, 2001)
Cinta que reinventó la narración fílmica en Latinoamérica, debido a sus historias entrecruzadas y entremezcladas, en un entorno tan urbano y agresivo como el de Ciudad de México. Dirigida por Alejandro González Iñárritu, y escrita por Guillermo Arriaga. Supone una lección magistral de cine, siguiendo ejemplos de cineastas como Quentin Tarantino y Jorge Font.

Diarios de motocicleta (Arg. 2004)
Esta cinta biográfica que narra los primeros años de adolescencia del Che Guevara y su inserción al socialismo es una hazaña en cuanto a su banda sonora, compuesta por Jorge Drexler, que ganó un premio de la Academia. Y popularizó la canción de autores como Atahualpa Yupanqui en Estados Unidos. Una historia de hermandad y realismo suramericano en los años 50.

Y tu mamá también (México, 2001)
Cinta intimista y coloquial que relata la historia de dos amigos que van de viaje por carretera a un balneario en un puerto azteca, acompañados de una mujer de origen español, que ha abandonado a su marido. Película muy hábil en los diálogos y en la caracterización de sus personajes, interpretados por Gael García Bernal, Diego Luna y Maribel Verdú. Este filme tiene mucha lírica y costumbrismo, y recuerda trabajos de Truffaut, como Los cuatrocientos golpes. El guión de Carlos y Alfonso Cuarón está cargado de estética.

El hijo de la novia (Argentina, 2001)
Trabajo habilidoso en la caracterización del personaje principal, personificado por Ricardo Darín. Es un filme familiar, nostálgico y lleno de reminiscencias y a lo que debimos ser y no fuimos a causa de nuestro cinismo. En este filme actúan estrellas argentinas como Héctor Alterio y Norma Aleandro, que demuestran una química inigualable en escenas como la boda y la visita al hospicio. Cinta nominada al Ocar como mejor film extranjero en 2002. Todo un portento en sus diálogos y en la simetría de su elenco, que parece conocerse aún antes de filmar cada escena.

La teta asustada (Perú, 2009)
Filme premiado con el Oso de Oro en Berlín en 2009, y candidatizado al Oscar en 2010 como mejor filme extranjero. La directora Claudia Llosa teje una historia costumbrista y muy real, en donde se pone de manifiesto cómo los estragos que la violencia vivida en Perú en los 80 afectaron hasta la lactancia de las madres en pueblos distantes a Lima. Filme ingenioso y recursivo en sus diálogos. Lleno de situaciones causadas por el azar. Muy habilidoso en el manejo del guión y la realidad social de un país como Perú. Gran trabajo del cine latino.

Valentín (Argentina, 2004)
Homenaje a la infancia y a la inocencia de un niño mimado por su abuela, personificada por la Chica Almodóvar Carmen Maura. El filme hace un elogio al naturalismo y autencidad de los niños como ejes de una sociedad, que ellos ven como ideal y utópica. Filme lleno de reminiscencias a los años 70. Con banda sonora de artistas como Sui Generis y León Giecco, que brinda nostalgia al público en general. Esta película se destaca por la actuación tan vívida y pura que hace el niño que encarna a Valentín, y establece un aire de inocencia pueril, que nos remite a obras de Jean Renoir y Jean Vigo. Película innecesariamente olvidada por fuera de sus fronteras, pero celebrada por el público que ha podido verla.

La sombra del caminante (Colombia, 2003)
Filme que se salta los estándares acostumbrados en el cine colombiano. Con una narración pausada y a veces lírica, evoca el campo trasladado a un ambiente urbano. Tiene unos personajes muy autóctonos y costumbristas, llenos de originalidad y gran influencia sobre el espectador. Cinta llena de analogías y juegos de palabras, donde la voluntad del protagonista por superar la adversidad se denota en cada fotograma. Este es un trabajo visualmente muy rico y temáticamente muy florido. Ganó la India Catalina de Oro al mejor filme colombiano en la edición 2004 del Festival de Cartagena.

La última luna (Chile, 2005)
Filme ambicioso, dirigido por el legendario Miguel Littin, en donde se relata la convivencia de pobladores palestinos a mediados de la década de los 50, antes que los israelitas ocuparan su territorio. Obra célebre por utilizar el farsei como idioma de la película en lugar del castellano. Cinta llena de autenticidad, costumbrismo y territorialidad, en donde se hace una apología a los habitantes por naturaleza del territorio de Cisjordania y sus creencias musulmanas, muy arraigadas en su vivir. Aquí Littin demuestra su maestría al retratar una historia casi que en formato documental, como lo hacían en la Nouvelle vague francesa, para darnos una obra célebre por su antropología estudiada, antes de caracterizar a los personajes.

Fuente: Por Ariel Enrique Daza Herrera para El Heraldo

Un pensamiento en “Las diez mejores películas latinoamericanas del siglo

  1. a mi la ke me gusto mucho fue la de Ciudad de Dios, que es la verdadera vida de los brasileños…no las tias buenas y tios buenos de las playas que también los hay…pero la realidad es lo que se describe en la pelicula asi como noticias que oimos en la television …..para mi la mejor.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s